
Sunday, February 13, 2005
Friday, February 11, 2005
Wednesday, February 09, 2005
Tuesday, February 08, 2005
Monday, February 07, 2005
Yo quedé tan desconcertada como la protagonista de este cortometraje hispano nominado para un Oscar. How freak! /Tomado de esta paisana
Saturday, February 05, 2005
El signo implica dos ideas
A. Schopenhauer
Ayer tuve oportunidad de comprobar la verdad de esta premisa de la escuela de Port Royal: “El signo incluye dos ideas. La primera, de la clase de cosa que representa; la segunda, de la cosa concreta representada. Su naturaleza consiste en convocar a la segunda mediante la primera”.
Fue después de asistir a la proyección de un film con dos de mis niños. Al abandonar el local observé cómo ellos conversaban sobre lo que acabábamos de presenciar. Lejos de mediatizar su experiencia refiriéndose al “film” como lo harían dos adultos, lo que hacían era emplear directamente elementos del diálogo entre los personajes para convocar en el otro el recuerdo de alguna escena.
El procedimiento era evidentemente efectivo, a juzgar por la viveza espontánea de sus reacciones, estimulándose mutuamente a recuperar de esta manera pasajes enteros de la cinta. Incluso yo misma, que sólo los escuchaba, volví a ver subjetivamente las imágenes que habían cautivado su imaginación. Màs aún recién entonces comprendí el sentido emocional que ellos les daban a secuencias que en mis ojos no eran otra cosa que elementos retóricos del género.
Para expresarlo de otro modo, su mirada no delimitaba la experiencia que acabábamos de tener como un “film”, sino que, sin detenerse en esta instancia abstracta, iba directamente a la acción interior. Es decir, el discurso que comenzaban a articular sobre el film era el film mismo recuperado ideosincrásica, arbitrariamente, según criterios eminentemente emocionales.
En ningún momento de su conversación hubo el menor intento de una descripción global, definitoria del film como estructura acabada. Todo su interés estuvo concentrado en la cosa representada, reinvocada para el otro mediante los signos explícitos que, siempre de un modo parcial, emergente, la representaban en el film.
En otras palabras, el problema del significado era para ellos indiferente. Más aún, inexistente. Lo único con sentido era la experiencia como tal, el encuentro con lo inaudito, con lo inesperado de ésta.
Que es precisamente el principio que quiero hacer mío.
Thursday, February 03, 2005
Sunday, January 30, 2005
Wednesday, January 26, 2005
Tuesday, January 25, 2005
Monday, January 24, 2005
Sunday, January 23, 2005
Saturday, January 22, 2005
Friday, January 21, 2005
shit
Thursday, January 20, 2005
Tuesday, January 11, 2005
La tira de cuero (2)
La tira de cuero en mi muňeca es embellecimiento de esa desnudez, guiňo erótico, invitación al gozo físico.
Con ella digo que también soy otra.
Una prisionera, una amante fiel, entregada y tierna.
Una mujer de largos muslos y blando vientre.
Tan bella como inteligente, pero sólo valiente porque es inocente.
Una mujer de aire o de fuego.
Monday, January 10, 2005
La tira de cuero
El modo más efectivo de sortear la tentación de buscar apoyo en alguna ideología es, me parece, permanecer cerca de lo que es, aunque no sea fácil.
Lo que es, después de todo, no es otra cosa que mero dato, bit informativo.
El ronroneo de la paloma. Ahora el claveteo del martillo entrando por la ventana junto con el raspeteo constante de la lijadora.
Datos relativamente fácil de identificar debido a su caráctzer discontinuo en la textura de mi experiencia.
La tira de cuero en mi muňeca, la ansiedad en el pecho, el humo del cigarrillo en el cono de luz.
Èstos, algo más íntimos, también son datos.
Centrar mi atención en ellos, darles la palabra y no, como he hecho siempre, introducirlos en una ideología, desfigurarlos en ella.
Decirle no a la ideología en nombre del sueňo, del deseo.
O hacerlo en nombre del cuerpo, de la experiencia realmente vivida, antes de cualquier reflexión.
Saturday, January 08, 2005
En la habitación no había nadie
Kimiko lo miraba con el rabo del ojo, el rostro dirigido hacia la ventana mientras, el codo sobre la mesa, palpaba nerviosa con los dedos las costillas debajo de sus senos. Iluminada por el sol, la pared a sus espaldas destacaba el negro de sus cabellos.
- En realidad uno está siempre perdido para algo, continuó él. Más aún, uno no deja de perderse siempre más a medida que ejerce sus posibilidades de elección.
Ella se reclinó en silencio sobre el respaldo de la silla y tomó por el tallo una de las flores secas sobre el tablero – una flor amarilla de numerosos pétalos, tal vez un girasol – y, levántandola diagonal, se cubrió el ojo izquierdo con ella. Sin dejar de mirar seria, atentamente a Slothrop con el otro ojo (el párpado semicerrado un matiz lascivo), imaginó ser una mujer pirata, la flor el parche cubriéndole la órbita vacía.
Slothrop no se dejó distraer:
- Si me levanto de la silla y abandono la habitación, por ejemplo, me perdería para tí, verdad?, insistió. Pero tal vez no para mí mismo, incluso si la ciudad allá afuera me resultase totalmente desconocida. En este caso me costaría orientarme en ella, es cierto, pero no estaría necesariamente perdido. Y lo que yo busco es esto último. Perderme para mí mismo igual que tú me perderías si salgo de la habitación. Èste que soy ahora perdido con respecto a ése que fuí hace un instante o hace una semana. Perdido, entiendes? Seperado, otro. Sin relación con él. Sin un pasado común, sin identidad entre nosotros, con un futuro distinto.
Kimiko devolvió la flor a la mesa y entreabrió los labios, preparándose a decir algo. Pero él se le adelantó:
- Entre este momento y el que sigue hay una discontinuidad, un abismo, dijo. Mi deber es saltarlo, superarlo. En efecto lo siento como un deber, como un imperativo moral. Mientras más profundo este abismo, mientras más peligroso el salto, tanto mayor la experiencia de la pérdida. Extraviado, llegar a sentirme en casa y reir, ésta es la satisfacción que busco.
Kimiko sacudió coqueta el cabello al mismo tiempo que se aclaraba la garganta:
- Nunca dejarás de reencontrarte después de cada uno de esos saltos, comentó.
Slothrop creyó obervar la sombra de una sonrisa en el extremo de sus ojos reproduciéndose brevemente en las comisuras de los labios antes de desaparecer sin dejar huella.
- Tienes razón, concedió. Pero ésto no ha de ocurrir si no para revelarme que he alcanzado un nuevo abismo.
Y, poniéndose de pie, avanzó hasta la cómoda junto a la puerta del baňo. Empuňó entonces el espejo de mano que había encima y, blandiéndolo como un arma, se volvió hacia ella, decidido a confrontarla con su reflejo:
- Bastará con que observes tu propia im...
No pudo terminar. En la habitación no había nadie.
Thursday, January 06, 2005
Partícula browniana
Anómala como es, esta situación es sin embargo necesaria. No podría obviarla sin caer en la arbitrariedad, por un lado, o la imposición apriorística, dogmática, por otro.
Me encuentro a la busca de datos empíricos, de elementos de juicio, de evidencias sobre las que basar mis elecciones.
Soy una partícula browniana intentando sensibilizarse frente a las fuerzas que fracturan y barroquizan su caída libre en la emulsión.
Wednesday, January 05, 2005
Formar parte de lo que es
Atreverme a dar el salto desde la realidad de mi pensamiento hacia el pensamiento de la realidad.
Recién entonces, puesto que previamente me habré mezclado con las cosas, podré empezar a pensar sobre mí misma sin caer víctima de mis aporías, de mi malsana ideología.
Quiero llegar a formar parte de lo que es, sin más.
La certeza de esta pertenencia es la fuente en la que se alimenta ese fresco entusiasmo que caracteriza el amor.
Una exaltación subjetiva manando de la contemplación sin culpa de la propia existencia como un acontecimiento justificado, natural.
Mis dudas de originan de hecho en la insuficiencia, en la escasez de mi amor hacia mí misma.
Pero aquí tengo que explicitar que para poder decir esto último he tenido que desprenderme de una ilusión.
La ilusión de que sólo la participación de un tercero ajeno a mí misma podría justificar la movilización de un sentimiento semejante, garantizar sus efectos nutritivos.
Y si me he desprendido de ella no ha sido por medio de una negación de este tercero, sino a través de su ampliación, de su ensanchamiento.
De un tipo concreto de hombre he pasado a la exploración de otros tipos, luego he incluído en esa exploración otros seres distintos al hombre y, finalmente, estoy tratando de introducir categorías de cosas más abstractas y generales.
La realidad del mundo es en el fondo el único interlocutor importante, el tercero ideal. Allí es donde se encuentra la verdad definitiva de mi existencia.
Èsto es, en mi propia cabeza que la piensa y, con ello, la conoce. Que la produce en signos, que la marca.
Quiero emplear ésto que digo como consigna, como santo y seňa, como talismán o relicario, como instrumento mnemotécnico y arma en todos los órdenes de mi vida.
Tuesday, January 04, 2005
Las cosas del mundo
Lo que ocurre conmigo es que creo menos en mí misma que en lo que tomo como las cosas del mundo.
Cosas que, a causa de su terquedad, de su indiferencia, parecen desmentir mi realidad hecha de proyectos, de sueňos, de deseo.
Mi intención al hacer estas anotaciones consiste en objetivar esta realidad mía, en articularla, y trasladarla así al mundo de las cosas – lo cual a mis ojos demuestra que estoy decidida a comenzar a actuar de otro modo.
Si mis sueňos y deseos me afectan con la misma intensidad que las cosas del mundo, alguna vez llegaré a creer realmente en su existencia. Es lógico, no?
De esta manera espero dejar de ser invisible para mí misma, dotarme de un cuerpo. Lo que necesito es construir mi consistencia, edificarla.
Sunday, January 02, 2005
Por qué soy tan necia?
A veces me quedo callada porque trato de decir bonito lo que estoy pensando. Pero ésto es un error. No el tratar de decirlo bonito, sino el creer que estoy pensando cuando me quedo callada por esta razón.
Lo que en realidad ocurre en esos momentos es que tengo miedo de comenzar a decir sin saber a dónde terminaré llegando. Olvido que el pensamiento es como un paisaje que va cambiando de forma conforme una se desplaza en él.
Cuál es la diversión cuando pretendo saberlo todo desde el momento en que abro la boca?
Me quedo callada porque quiero ser dueňa de mis actos, porque trato de controlarme. Creo necesario ocupar mi tiempo de un modo que resulte productivo, sin preguntarme para quién. De este modo me adelanto a mi desarrollo, y lo bloqueo en la misma medida en que intento anticiparlo.
Parto de ideas preconcebidas; ésto es lo que estoy tratando de decir. Por qué soy tan necia?
Mi conducta no es ni siquiera práctica. Lo sería en el caso de que al actuar de esta manera lograra por ejemplo reducir al mínimo las ocasiones de extravío y, con ello, el sentimiento de miedo que las acompaňa. Pero no es así.
Al contrario, mi falta de inciativa me expone a otras formas mucho más intensas del miedo. Un miedo real esta vez, no ya solo imaginado, motivado en el hecho de mi estasis, de mi inacción.
Quedarme callada por la razón que menciono no es la virtud que pienso. El pensamiento no existe si no es articulado. Pero una no puede preocuparse por su articulación hasta el extremo de inhibirse. Es necesario permitir un espacio para el error y la sorpresa.
Saturday, January 01, 2005
Monday, December 27, 2004
Sigue sin gustarme
Ya se me ocurrirá algo.
Saturday, December 25, 2004
Friday, December 24, 2004
El propósito de enmienda
Hacía sin embargo tiempo que ella había dejado de ser únicamente una católica bien educada. Ahora era también una mujer de luces, una emancipada. Más aún, en sus momentos de mayor audacia se consideraba una librepensadora y hasta una exploradora de lo insondable.
En otras palabras, su evolución interior había dejado atrás los estadios ingenuos de identificación con una verdad supuestamente objetiva, transcendente, desembocando poco a poco en un Universo de relatividades e indeterminaciones.
La profundidad de su incursión en éste último era ciertamente minúscula, pero a ella se le antojaba una hazaňa. En lo cual no dejaba de tener razón.
No había hecho en efecto más que asomar la nariz en él y, si bien la rareza de la atmósfera allí dominante parecía por momentos a punto de obligarla a retroceder aterrorizada, ya este atisbo era inaudito tratándose de ella.
Decididamente nunca antes había llegado tan lejos.
En estas condiciones el acto de contrición que se le antojaba necesario era en realidad una ecuación susceptible de ser resuelta en por lo menos dos sentidos distintos y, por lo tanto, capaz de conducir a situaciones finales diferentes, cuando no incluso opuestas, contradictorias entre sí.
Un propósito de enmienda no es en realidad otra cosa que una modificación personal con miras a una mayor adecuación a cierto estado de cosas o forma de legalidad, cierto?
De lo cual sólo podía deducirse que en su actual condición cualquier acto de contrición estaría mal encaminado desde el comienzo si en su corazón no abrigaba cierto grado de conciencia a propósito de su encontrarse a caballo entre dos formas de ser.
En otras palabras, que cualquier enmienda en un sentido significaría necesariamente su perdición en otro. Lo cual a su vez quería decir que no tenía otra alternativa que la de elegir esa dirección que ella sentía podía conducir a su salvación.
Estirando el brazo, apartó las sábanas de un sólo empujón, notando enseguida la frialdad del aire en la piel del estómago y las piernas. Desnuda como se encontraba, se levantó de la cama y se dirigió al baňo. Necesitaba orinar.
Cuando volvió a la habitación se puso la bata y se sentó en la mesa frente a la ventana. El texto de minúscula caligrafía casi llenaba la página sobre el tablero. Abriendo un nuevo párrafo en ella, escribió:
Thursday, December 23, 2004
Monday, December 20, 2004
El dolor me da miedo
Las manos entrecruzadas y ambos codos sobre la mesa, me llevé los pulgares a la boca. Introduje entonces las largas uňas entre los dientes apenas separados y apreté la mandíbula.
No fue la lengua quien me informó de la decreciente curvatura de las primeras, sino el breve arco de movimiento de mi quijada y la tracción producida por las uňas sobre la carne de las falanges.
Me detuve sin embargo antes de producirme verdadero dolor.
Saturday, December 18, 2004
El yo adulto
La imagen inspira tranquilidad. Y tranquilidad es todo lo que necesito: certeza emergiendo del corazón de la duda. La certeza de que lo único que cuenta es seguir con vida en este final de aňo.
Con la misma claridad que el agua refleja el firmamento frente a mí, yo puedo ver ahora en la duda el camino más corto hacia la certeza que necesito para continuar viviendo.
Una duda que no debo ir a buscar muy lejos porque viaja conmigo. Ella está aquí, en cada palabra mía. En la palabra palabra hay una duda, igual que en la palabra duda.
Estoy condenada a hablar y dudar mientras no decida quitarme la vida. Pero quedarme callada no es lo mismo que dejar de dudar. Quedarme callada equivale sólo a alcanzar una conclusión cínica sobre el sentido de la duda.
Callar para caer aún más abajo, más al fondo de ésta.
Los hilos rotos de la marioneta precipitándose inarticulada sobre las tablas. No hay ningún movimiento de defensa, todo lo que hay es un caer siempre más abajo.
Pero el momento de la caída es también un momento fundacional. Lo que se funda en ella es un espacio vacío, terrible en su soledad. El espacio del yo adulto. Mientras más vacío más terrible.
Quitarme la vida ahora? Cuando estoy a punto de reconciliarme con la duda? De amarla por lo que ella misma es?
Wednesday, December 15, 2004
El mito de la libertad
En mi caso la libertad es de orientación apolínea. Lo que quiero decir con ésto es que estoy ocupada en la producción de formas bien proporcionadas y armónicas, capaces de transportar valores definidos, unificantes.
Quiero edificar, civilizar, hacer cultura, ves?
En este sentido el ideal que me motiva posee una tendencia clasicista/racional. En lo cual me parece ver un primer atisbo de conflicto.
En efecto, mi experiencia inmediata del mundo muestra con suficiencia que no sólo no hay ningún norte que preexista a mi acción, sino además – y ésto es mucho más gravitante – que la proporción y la armonía sólo son vitalizadoras cuando sorprenden a la razón, llegándole desde afuera, por decirlo así.
Dicho con otras palabras, tanto el Orden como el Caos pertenecen a la naturaleza de las cosas. Tarde o temprano la razón se topa con ellos - a pesar suyo - durante sus exploraciones de estas últimas.
A pesar suyo. Èsto es importante. Muestra que su fuerza es menor. Infiltrando los dominios de la razón, aunque sólo sea en ocasiones, el Orden y el Caos la subvierten y la ensanchan.
Lo cual es suficiente para cancelar la ilusión de su libertad.
Pero lo que ocurre de esta manera no es sólo la dificultad, la incertidumbre, la duda o el error, sino también el acierto y el deslumbramiento.
Sunday, December 12, 2004
Algo que quiero recordar
"Finally, in terms of thematic content, decide what really OBSESSES you, YOU. What really turns you on, your deepest (possibly most secret) fetish (sexual, paradoxical, philosophical, political, literal, mechanical, it really doesn’t matter), and make that central to your work either directly or obliquely, regardless of medium, accepted traditions of talent, or any other practical considerations.
"If you analyze your SELF effectively, with brutal honesty, this core integrity will charge your work with REAL individuality, charisma, influence and longevity of power.
"Surrender to a greater group does not erase self-esteem, ironically, and magickally, it accelerates a flow of matchless integrity into a consciously constructed personality.
"Tell your SELF that you will make the entire world agree with YOU, rather than compromise by trying to figure out what the world will like and agree with IT in order to please and be pleased.
"The process is the product and regardless of how long it takes, one day the clarity of intent permeating your work WILL be recognized and your L-if-E will have purpose.
"Always and ONLY create based upon the assumption and sincere recognition that you may be so old that you really don’t care if they ever “get it”, and that it doesn’t matter because the worst thing that can happen is that your physical body dies of starvation or neglect in the meantime."
Genesis P-Orridge, New York City 2002
Ahora la ansiedad
Para solucionar mi ansiedad tendría que de-solidarizarme del transfondo ideológico que la alimenta. Pero al mismo tiempo ella es la pista que debo seguir para identificar éste.
Dilema, conflicto, contradicción, paradoja.
Siempre va a ser así. Es necesario que deje de esperar una Edad de la Abundancia donde me baste extender la mano para obtener lo que deseo. Una se abre trabajosamente camino entre los contrarios.
Por lo pronto he dicho que esta ansiedad me lleva a confundir una actitud, una posición existencial, una disciplina, con otra cosa; algo que quizá puedo definir como una fantasía.
Una fantasía que curiosamente parece consistir en un estado de conciencia libre de resistencias internas, repitiendo o reduplicando a este nivel lo que acabo de decir sobre la Edad de la Abundancia.
Èsto no hace si no confirmar que un aspecto de mi motivación está ciertamente contaminado de ilusiones. Quizá justamente ese aspecto que me impulsa a tomar medidas radicales, extremas, en mis esfuerzos por ser yo misma.
Cada vez que me propongo, por ejemplo, hacerme dueňa de mi destino. O cuando digo que lo único que cuenta es el ejercicio de la libertad creativa.
"Destino”, "libertad creativa”, no son otra cosa que abstracciones del pensamiento. Por lo menos mientras figuren en lo que digo sólo como metas deseables. En este rol tienen de hecho un carácter ideal y, por lo tanto, inalcanzable, frente al que debo mantenerme alerta.
Saturday, December 11, 2004
Sobre la identidad
No hay tal cosa. Lo que hay es intención, deseo. Una tendencia permanente a devenir. Una búsqueda insaciable de completud. Estoy hablando de la persona. O de la conciencia. Como tales.
Para devenir inocentemente, sin recortes en la experiencia, tengo que mantenerme dentro de los límites de la que soy en cada momento, olvidándome de los otros.
Los otros: no son más que representaciones, como los objetos. Pero en su condición de sujetos son capaces de argumentar y actuar en mi contra. De bloquearme, de desorientarme, de disuadirme.
Sie können mich in die Irre führen.
Entre ellos y yo hay una lucha por el sentido. De su resultado depende lo que para entendernos rápidamente llamaré mi destino, mi identidad personal.
Si procedo efectivamente en la forma radical que estoy imaginando necesitaré de un substituto para el criterio de verdad que esta forma intersubjetiva de consenso constituye al final de cuentas.
Me veré obligada a encontrar en mí misma los instrumentos para enfrentar y superar la duda, el error, la ilusión o el delirio.
Digo para enfrentar y superar, no para solucionar de una vez por todas.
Entre lo uno y lo otro hay la misma distancia conceptual que entre el trabajo corporal y la magia, pero yo confundo ambas en mi ansiedad por ser cuanto antes de algún modo.
Una ansiedad que sin duda - no puede ser de otro modo - se origina en una idea preconcebida, fija, de mí misma. Una suerte de ideal o de dogma.
Tuesday, December 07, 2004
Sunday, December 05, 2004
Nota para el socio
Mira, te lo voy a decir claramente. El negocio que propones me resulta incierto. Un poco porque no estoy familiarizada con su modalidad, otro poco por su carácter abierto. Lo que exiges es un acto pionero, una conquista. Y ésto demanda energías, ideas, dinero y sobre todo mucho apoyo emocional. Tal como han quedado las cosas después de nuestra primera conversación tengo la impresión de que o bien sobrestimas mis posiblidades, o bien no te interesa realmente lo que al final ocurra con la empresa, seguro como te sientes con tu éxito en otra parte.
Dicho de otra manera, tú quieres ayudarme, no que yo te ayude a tí. Hasta estás dispuesto a darme una remuneración por el servicio, pero ésto es lo de menos. Quiero decir, el asunto de la remuneración me parece secundario en relación con el de la viabilidad.
Todavía no sabes por qué? Te lo voy a explicar otra vez. Más que un modo de subsistencia, lo que yo busco es un vínculo vivo con la realidad. No importa de qué tipo, todo lo que cuenta es que funcione para mí como el vehículo de una transcendencia efectiva. Lo que yo quiero es evolucionar, adentrarme en un futuro abierto al cambio, no en uno reducido a la reproducción de lo mismo.
Para sentirme segura en lo que me propones tendrías que considerarme algo más que alguien que necesita ayuda. Más incluso que una socia. Tendríamos que ser conjurados en la misma aventura, por decirlo así. Cómplices, compinches, amigos, más que simples compaňeros de viaje. Y no sé si tú estás dispuesto a tanto.
Lo que digo quiere decir, si puedo formularlo así, que tendríamos que saber reconocer y respetar mutuamente los talentos y recursos de cada uno. De este conocimiento emanaría de un modo orgánico la distribución de tareas y la posición de cada uno en la inevitable jerarquía de las funciones. Esta jerarquía sería sin embargo una estructura móvil, cambiante, puesto que estaría fundada en fluctuaciones intersubjetivas. Sí, en última instancia tendría que ser una empresa fundada en la realidad del cuerpo, en los humores de cada uno.
Pero quieres que te diga una cosa? Tú eres de esas raras personas capaces de una relación de este tipo, de ésto estoy segura. Mi dificultad para aceptar tu propuesta no se encuentra entonces tanto en tí como en mí misma. Por un lado me resulta imposible saber de antemano si conmigo podrías decidirte a emprender algo tan radical y, por otro, soy incapaz de imaginar el modo de propnértelo y despertar tu interés en ello. No te conozco bien y tú no te das tiempo para conocerme a mí.
Esto último revela otro aspecto de mi dificultad. La brevedad del tiempo que te has concedido me pone en efecto un nuevo obstáculo. Estoy pensando ahora en el problema de dejar crecer la motivación, de abrirle vías de realización sin precipitarse, sin desfigurarla, sin asumir decisiones que la contradigan y finalmente la maten. Y yo estoy decidida a evitar esta eventualidad. Me parece preferible no hacer nada a verme desembocar otra vez en ella. Estoy harta de fracasar, sabes.
Lo que necesito con más urgencia son triunfos, victorias, goles. Esa forma de actuar en el mundo que moviliza el entusiasmo. El valor de esta respuesta es para mí más alto que el de cualquier remuneración.
No quiero responderte ni con un sí ni con un no. Voy a esperar a que coincidas conmigo en esta improbable intuición. En caso de que no lo hagas, te deseo lo mejor.
Que tengas éxito en la carrera dentro de dos semanas. Kimiko
Saturday, December 04, 2004
Thursday, December 02, 2004
Llovía a ratos
La pera del olmo.
El apocalíptico integrado.
Las garras de la naranja.
El verde del encen dedor es el mismo
que el del desen grampador.
La tía Elvira y el tío Miguel.
La tos saliéndoles del estómago, no de los pulmones.
Una tos silbante, vacía.
Hecha de angustia y de voluntad de muerte.
Voluntad de morir una maňana como ésta.
Sí, como ésta.
Cuando el ojo busca lo alto y el oído no olvida su tarea.
sino de mujer adulta en plena posesión de sí misma.
No es que la niňa se haya hecho mujer,
sino que la una se sabe y se propicia en la otra.
La niňa es el oído, la mujer adulta el ojo.
Ah, su insuperada y loable sencillez, su cultivada transparencia!
Como los vidrios de la ventana que lavaste ayer.
O de Septiembre.
Otoňo en la segunda primavera.
Aires de un ivierno agonizante en el umbral del verano.
Consecuencias de la guerra en el Golfo, todo está tan cerca y es uno.
La uva del mundo.
Mientras más postergues ese momento,
más intensa e irresistible la promesa de su estallido entre los dientes.
En el verano
en Pimentel,
después de almuerzo.
Qué eran entonces para tí las tardes?
Desiertos de cemento?
Pesadillas azotadas por tormentas de luz?
Pobreza bajo el cielo reverberando en las puertas de madera?
Sobre los azulejos de la veranda?
con la apoteosis del ocaso en el horizonte,
el mundo recuperaba a tus ojos... qué?
Wednesday, December 01, 2004
No voy a precipitar nada
Cambiar mi forma de vida en este momento no me produce la menor gracia. Pero hay cosas que están más allá de la propia voluntad.
Si bien esta modificación no me resulta bienvenida, creo que me va a hacer bien. Me he estado acomodando demasiado bien a las circunstancias y he perdido en buena parte el sentido de la urgencia respecto de ciertas decisiones personales.
Pero, como digo, noy voy a precipitar nada. Me he propuesto mantener el orden familiar de cosas hasta el último minuto y avanzar entretanto lo más que pueda en la corrección de mi libro.
Tuesday, November 30, 2004
Saturday, November 27, 2004
Sola
Me he dado cuenta de que si no escribo desde hace tanto tiempo es porque cuando estoy frente a ella me siento todavía más sola.
Y hay tantas cosas que necesito decir.
Tuesday, November 23, 2004
Oh, america!
...to take a stand on this issue. Tomorrow may be too late. The book
may close. Don't let anyone make you think that God chose America as
his divine messianic force, to be a sort of policeman of the whole
world. God has a way of standing before the nations with judgement, and
it seems that I can hear God saying to America 'You are too arrogant!
If you don't change your ways, I will rise up and break the backbone of
your power! And I will place it in the hands of a nation that doesn't
even know my name. Be still and know that I am God.'"
-- Martin Luther King, 4 April 1967















































